"Era un lugar desértico y lejano aquel en el que las mujeres trabajaban arduamente, labrando la tierra, recolectando los escasos frutos, cazando las piezas para que los hombres cocinaran y pudieran cuidar a los hijos sin preocuparse por nada más..."
-¿Pero de qué esta hablando señorita?- dijo la Profesora Lola interrumpiendo con semblante grave a Emma.
-Estoy leyendo el cuento que inventé...
-Pero la historia debía tratar de la forma en que se debía portar la mujer, los correctos modales y a la vez la defensa de sus derechos...
-Lo siento señorita si su concepto de "derechos", es el derecho a permancer callada a la izquierda de su marido, o peor aún acompañarlo con paso acompasado, con la cabeza agachada y siempre detrás de él.
La profesora se quedo muda y Emma dijo:
-Como sabía que la miss me interrumpiría en mi lectura mi cuento finaliza con esta reflexión e incluye lo discutido anteriormente:
"Hombre lobo para el hombre", que se aplicaría de la siguiente forma:
La peor enemiga de una mujer, es ella misma, u otra mujer.
Si queremos cambiar la perspectiva de la igualdad de géneros, quizá debemos de
empezar por quitar los estereotipos de nuestra propia mente.
